Planifica con tiempo
Una transferencia internacional puede tardar más de lo que esperas: el banco que envía, el banco intermediario y el que recibe pueden revisar o retener el dinero, sobre todo si el monto es grande. Además, el tipo de cambio y las comisiones pueden hacer que llegue menos de lo calculado.
Por eso conviene mover el dinero con anticipación y dejar un margen para comisiones y diferencias de cambio.
El dinero tiene que poder seguirse
El prestamista y la compañía de título necesitan ver el camino completo del dinero: de dónde salió, por qué cuentas pasó y cómo llegó al cierre. Cada paso tiene que tener un estado de cuenta o un comprobante.
Algunas reglas generales:
- No se acepta efectivo para la inicial ni para los costos de cierre.
- Evita mover el dinero por muchas cuentas. Cada salto es un documento más que explicar.
- Las transferencias de terceros (por ejemplo, de un familiar o de tu empresa) necesitan documentación adicional, y no todos los programas las aceptan.
Ver también documentos y origen de fondos.
¿Necesitas una cuenta en Estados Unidos?
No siempre. Algunos programas aceptan que el dinero llegue directamente desde tu cuenta en el exterior al cierre. Otros piden que las reservas, o parte del dinero, estén en una cuenta en Estados Unidos con un tiempo mínimo. Pregunta al principio, porque abrir una cuenta desde fuera puede tomar tiempo.
Cuidado con el fraude en las transferencias
Hay estafas en las que alguien se hace pasar por la compañía de título, el abogado o el asesor y envía por correo unas instrucciones de transferencia falsas. El dinero enviado a una cuenta equivocada es muy difícil de recuperar.
Para protegerte:
- Confirma siempre las instrucciones por teléfono, llamando a un número que ya conoces, no al que viene en el correo.
- Desconfía de cualquier cambio de último momento en los datos bancarios.
- Avisa a tu asesor antes de enviar y después de enviar, para que confirme que llegó.